Perdón, ¿Betty la que?
"Betty va a pasar y yo tengo que seguir adelante. Pero, por ahora, Betty es una máscara, un espÃritu que entra en mà y me posee." Paula Jaramillo Ana MarÃa Orozco nunca imaginó que su primer papel protagónico traspasarÃa las fronteras de su patria. Aunque defiende con recelo su vida privada, la actriz aceptó conversar largamente con la revista colombiana Cromos que, a partir de sus respuestas, publicó este autorretrato en primera persona. "Yo no me parezco a Betty, aunque cuando hago un personaje le presto mi cuerpo y mis emociones. Pero no me identifico con su forma de ser. Me parezco en su parte romántica, soñadora y pasional, en su ternura y honestidad. "Betty me ha sorprendido mucho, como a todos los colombianos. Por amor perdió la razón y eso nos ha pasado a todos. De economÃa no tengo la más mÃnima idea, fui pésima para la matemática, la más vaga del colegio. En una época fui bastante torpe. Inconscientemente "Una vez, hice un taller de autorretrato porque me gusta mucho ver la expresión de la gente. Curiosamente, me pinté como una mujer superfuerte, que parecÃa mayor. Tal vez inconscientemente me siento débil y saqué la imagen que la gente tiene de mÃ. "Mario Rivero, el director, vio ese cuadro en mi casa y le gustó mucho. Yo le dije: 'Se lo regalo'. Lo que a él le impresionó fue que yo no me pintara bonita y por eso pensó que podÃa hacer un personaje de fea. "Nunca imaginé que pasara esto. Nadie se lo esperaba. Voy a contratar a un sociólogo para que me explique este fenómeno. Todo el mundo se me acerca en la calle y me agradece por hacerlos reÃr. Eso me llena el corazón. "Yo me enamoré perdidamente del personaje. Aunque mi cuerpo quiere desprenderse, esta novela cobró unas dimensiones absurdas." Asà soy "No soy vengativa ni en la amistad ni en el amor. Cuando siento que me han hecho daño, prefiero retirarme sin rencores, odios ni venganzas. Soy de quienes prefieren evitar problemas. Creo que mi punto negativo es la susceptibilidad. A veces soy demasiado sensible y la gente no lo entiende. "Manejo con gran fortaleza los problemas grandes, pero hay cosas que me duelen en el alma y me descontrolan; por ejemplo, que me digan mentiras o me engañen. La injusticia me revuelca el alma. "Siempre he sido muy tÃmida, desde el colegio. Tengo pocos amigos. Me gusta la gente de mente libre, abierta de corazón, que nunca me juzgue ni se juzgue, que viva su vida y sea fiel a sà misma. "En la casa hubo muchos altibajos económicos. Mi papá es actor y este trabajo es inestable. Desde pequeña querÃa sacar a mi familia adelante. También vivà momentos difÃciles en el colegio. Si no pagaba la pensión no me entregaban notas o no estaba en la lista de almuerzo, pero no era la única. "Recuerdo que trabajábamos en cualquier cosa, vendÃamos camisetas o ayudábamos en la biblioteca. Siempre fui rebuscadora. Cuando salà del colegio entré a estudiar diseño gráfico, pero después del primer semestre se me acabó la plata. Entonces me dediqué a actuar. No estaba segura si servÃa, si me gustaba o no, pero sentà una fuerte agitación interior. Y desde ese dÃa no he parado de trabajar. "Yo no quiero hacer cosas por complacer a los demás. Cometà ese error muchas veces. Ahora voy a complacerme, me lo merezco. "Me encanta quedarme en mi casa, tomar un libro de recetas, reunirme con una buena amiga. Admiro el ritual de las familias grandes alrededor de la cocina. "No soy muy amiga de la rumba. De vez en cuando voy a un bar a tomarme un trago. Salsa, pura salsa. Pero soy mala trasnochadora." En una burbuja "La fama agobia, pero depende de la actitud que uno tome. Yo sigo haciendo las mismas cosas: voy al mercado, camino por el centro, recorro San Victorino. Soy bogotana ciento por ciento, amo mi ciudad. "A veces la gente me reconoce y no entiende qué hago por ahÃ. Pero yo me meto en una burbuja y hago mi vida. No quiero creerme la pelÃcula de que soy la famosÃsima Betty, la fea. No, porque serÃa muy triste perder a Ana MarÃa. La vida glamorosa no me gusta para nada. "Hay dÃas en que uno quiere tirar la toalla, pero cuando llega la carta, la flor, la llamada, uno cambia de opinión. "Siempre he llevado una vida muy sencilla y anónima. La prensa quiere que juegues y si no juegas, hay malentendidos. Mi meta es ser una buena actriz y trabajar por eso. Que hablaron, que no hablaron, sÃ, a veces es triste y hasta he llorado, pero eso me ha hecho más fuerte." Entre dioses y gatos "Pienso que hay cosas injustas, pero todo tiene una razón de ser. Estoy convencida de que todo lo que uno haga en la vida se le devuelve. Creo en la justicia divina, en Dios, en una fuerza superior que mueve este mundo. En una época pensaba mucho en eso, pero me estaba enloqueciendo, me daban unas crisis existenciales horribles y busqué respuesta en muchas religiones. Ahora vivo el momento y lo disfruto. El cristianismo nos ha inculcado mucha culpa y sentirse culpable por ser feliz, ¡eso sà no! "Mi religión es el amor, es lo que permite que el ser humano sea tolerante. El amor es lo que mueve el mundo, pero no solo el amor sentimental. "Leo mucho y de todo, especialmente en los tiempos muertos de grabación. Acabo de terminar un libro del Dalai Lama y estoy leyendo otro sobre la historia de la humanidad contada por un gato. Me encantan los gatos; tengo dos: Fidel y Encantado." De amores "No soy pesimista en cuanto al amor, asà uno haya tenido una mala experiencia. Eso no quiere decir que el amor no exista o que no me voy a volver a enamorar. Uno a veces comete erorres por soñar e idealizar. "De alguna manera mi familia influyó porque mis papás se separaron cuando yo tenÃa 13 años. No fue traumático, pero uno sà anhela una familia unida. Casarse es un paso serio que no puede tomarse a la ligera. "No creo que me haya apresurado al casarme con Julián (quien en la telenovela, actúa como Hugo Lombardi, el diseñador). En ese momento creà estar totalmente enamorada y tenÃa las mejores intenciones de que funcionara, pero a veces no salen las cosas y hay que seguir viviendo. "La decisión de separarme no fue fácil, pero hay que dejarse llevar por los sentimientos, por ser honesto, abierto y transparente. He aprendido mucho con Betty, con mi separación y con lo que la gente habla. Hay muchos altibajos, pero eso es lo rico de la vida. "Ahora estoy en paz afectivamente. Pedro (un prestigioso fotógrafo con quien sale actualmente) me contempla mucho, es un hombre maravilloso. Me encantan los hombres auténticos, sin miedo al amor. En nuestra sociedad la gente teme demostrar el amor en público. Me mata una persona que esté totalmente libre de esos prejuicios, cálida, segura de lo que siente". ¿Después de Betty? "Me gustarÃa hacer cine en Colombia o en otros paÃses de Latinoamérica. No en Hollywod, porque no hablo inglés, y tampoco es mi sueño. Si no sale un buen proyecto, quisiera estudiar, viajar, conocer el mundo, crecer y madurar como persona. Betty va a pasar y yo tengo que seguir adelante. Pero, por ahora, Betty me posee". n Fuente : Revista Cromos de Colombia http://www.anamaria-orozco.info/repcromos.htm
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