Mujeres BIT ejecutivas, sí las hay

Claudia GurisattiClaudia Gurisatti, ejecutiva intelectual Nació en Buga, Valle. Estudió comunicación social en la universidad Javeriana. Lleva el periodismo en la sangre, nunca lo ha abandonado. Lee cuanta publicación le llega a sus manos, revistas, magacines y un promedio de tres libros por mes; es apasionada por la historia y por la narrativa, que le llegan al alma. Su vida transcurre entre la presentación, la producción y creación de un nuevo canal de noticias 24 horas, la dirección de su programa La Noche y, lo más importante, Hanna, su pequeña hija de año y medio. ¿Cuál es el ADN de una ejecutiva intelectual? Simplemente tener un sueño, diseñar la forma de hacerlo realidad y ejecutarlo de la manera más eficiente posible. ¿Lo mejor de su carrera? Eso no tiene respuesta. Todo me encanta, desde idear, crear, hasta reflexionar y debatir. Todo me apasiona. ¿Y lo peor? Nada, todo es buenísimo. ¿Qué prenda no puede faltar en el armario? Nunca pueden faltar unos jeans, tacones y un abrigo. Y si son de color rojo, mejor. Si se perdiera, ¿en dónde la encontraríamos? No tengo opción de perderme; siempre me encontrarán en el set del noticiero, en la televisión.

AdrianaTarud, ejecutiva sexy Es barranquillera, estudió ingeniería industrial con énfasis en economía y administración. Tiene su propia empresa de gerencia de proyectos de comercialización y mercadeo y, como buena representante de la belleza colombiana, en su agenda semanal no falta una cita para hacer fotos, presentaciones y hasta para estar como invitada en La hora del regreso de La W. ¿Cuál es el ADN de una ejecutiva sexy? Es el gen de la ambición, pero no la económica sino por la vida. Mi motivación para luchar y ser quien soy es ver que la vida es muy corta y no alcanza para hacer todo. ¿Qué es lo mejor de su carrera? Gracias al esfuerzo las cosas suman positivamente, en parte porque soy afortunada porque la vida me orientó por el lado que era, en lo que me apasiona. ¿Y lo peor? El tiempo. Tengo un viaje de descanso programado que me ha tocado aplazarlo como siete veces. No me queda tiempo para mis cosas personales; me gusta pintar y no he podido hacerlo y mucho menos tener una relación. ¿Qué prenda no puede faltar en el armario? Camisa de botones blanca manga larga, tengo como 20. Si se perdiera. ¿Dónde la encontraríamos? (Risas) No me encontrarían.

Ingrid Wobst, ejecutiva madre Estudió economía y luego viajó a España para estudiar cine y televisión. Regresó a Colombia y fue la gerente de mercadeo de RCN Televisión. De ahí partió y hace tres años creó Colectivo, su compañía de comunicaciones y mercadeo. En tres semanas nace Miranda, su primera hija de su matrimonio con Jerónimo Basile. Cuál es el ADN de una ejecutiva madre? Hay que seguir con su trabajo pero debe ser más consciente y tener claras las prioridades. Tiene que cuidarse y alimentarse correctamente. ¿Lo mejor de su carrera? Todo, cada nuevo cliente es un nuevo proyecto, una manera diferente de empezar las cosas. No es un trabajo monótono y al final ver el resultado y la satisfacción del cliente es lo mejor. ¿Y lo peor? El estrés. Es un trabajo de muchos detalles que dependen de mil factores. ¿Qué prenda no puede faltar en el armario? Jeans y algo negro. Si se perdiera, ¿en dónde la encontraríamos? En un lugar que esté cerca al mar.

Carolina Angarita, ejecutiva clásica Es periodista, cubrió por varios años orden público para el Noticiero CM&. Viajó a Inglaterra y en ese país creó la revista Panorama Latino. Llegó al canal RCN a ser la vicepresidente de programación de mercadeo. Ahora es la gerente general de un nuevo proyecto del grupo Ardila Lulle que se llama E-nnovva, una empresa de nuevos negocios, particularmente sobre las nuevas plataformas, todo el tema web y wap. ¿Cuál es el ADN de una ejecutiva clásica? Debe ser inteligente, eficiente, echada pa'lante, luchadora, práctica y, lo más importante, tener capacidad de decisión y contar con los elementos perfectos para tomar esa decisión. ¿Qué es lo mejor de su carrera? He tenido una carrera espectacular, llena de crecimientos. Empecé a los 20 años como periodista y hoy soy la gerente de otra empresa. Cada día tengo un reto que me exige más, en el que puedo crecer y aprender. ¿Y lo peor? Soy una mujer totalmente positiva. Tengo momentos duros pero salgo adelante; no me quedo en ellos, los esquivo, y funciona divino. ¿Qué prenda no puede faltar en el armario? Vestidos de colores neutros. Si se perdiera. ¿en dónde la encontraríamos? En un sitio con mucho, mucho verde, con una montaña al lado y el mar al otro.

Paula Jaramillo, ejecutiva viajera Después de salir como directora de comunicaciones del canal RCN creó Trébol Comunicaciones, su propia empresa, responsable de la promoción de la película Rosario Tijeras. Este trabajo le cambió su vida y desde entonces se ha dedicado al cine. Montó, junto con su socio, una empresa con un esquema de coproducción diferente y se asociaron con personas de Argentina, México y Brasil. Hoy tiene siete proyectos de películas listas para lanzarse y producirse. ¿Cuál es el ADN de una ejecutiva viajera? Levantarse cada mañana a hacer lo que le gusta. Apasionada por conocer otras culturas. No gustarle la monotonía. Andar con la maleta en el carro, muy práctica. Asumir grandes retos. ¿Lo mejor de su carrera? Reinventarse. La capacidad de buscar dentro de mí virtudes y talentos inesperados. Saber que el día que me muera, pasé por la vida haciendo cosas importantes y tener la convicción de que las hice por mi país. ¿Y lo peor? Sacrificar momentos importantes de mi vida. ¿Qué prenda no puede faltar en el armario? Las botas y pañoletas de seda. Una chaqueta negra y mi prenda favorita, el jean. Si se perdiera, ¿en dónde la encontraríamos? Espero no perderme, pero si llegara a pasar, estaría en una finca, montando a caballo, leyendo y tomándome no una sino dos botellas de vino.

Camila Vélez, ejecutiva moderna A sus 31 años de edad es la gerente de mercadeo de Cartier. Tiene a su cargo toda la estrategia de publicidad y las relaciones públicas de la marca. Está casada hace un año y sus pasiones son viajar, cocinar y hacer pilates. ¿Cuál es el ADN de una ejecutiva moderna? La actualización continua en temas de tecnología, ser ágil en soluciones inmediatas y sobre todo tener pasión por lo que se hace, ser exigente, disciplinada y prudente. ¿Lo mejor de su carrera? Trabajar para una de las marcas con más trayectoria, historia y romanticismo del sector de la joyería y relojería en el mundo. Disfrutar del diseño, la pasión, el lujo y glamur de este sector. ¿Y lo peor? Romper paradigmas y esquemas en un mercado tan convencional como son los países de Latinoamérica. ¿Qué prenda no puede faltar en el armario? Una buena cartera. Tengo muchas, de todos los colores, estilos y formas. Si se perdiera, ¿en dónde la encontraríamos? Soy una mujer muy urbana, me gusta explorar y por esa misma razón no tengo un sitio preferido.

Adriana Bernal, ejecutiva social Hace nueve años fundó 'Red Assist', la compañía más grande de asistencia y servicios del país, y cuenta actualmente con 18 millones de usuarios. Esta mujer, separada y próxima a cumplir 40 años, se desenvuelve como presidenta de su compañía y como madre de sus tres hijos. Es amiguera y asiste en promedio a cuatro eventos sociales por semana. ¿Cuál es el ADN de una ejecutiva social? Sentirse segura consigo misma. Creer en el país, estar conectada con la gente, con su cultura. Importantísima la sensibilidad, que sí es un rasgo de la mujer; con esa cualidad se pueden detectar miles de cosas que se convierten en oportunidades de negocio. ¿Qué es lo mejor de su carrera? El contacto con las personas. Es único e invaluable. ¿Y lo peor? Duermo muy poco, de tres a cuatro horas. ¿Qué prenda no puede faltar en el armario? Sin duda, el jean. Si se perdiera, ¿en dónde la encontraríamos? Me encanta navegar. Cartagena es el sitio donde me pierdo generalmente, pero la isla de Saint John, en Islas Vírgenes, es mi lugar preferido.

Publicación

eltiempo.com

Sección

Otros

Fecha de publicación

28 de julio de 2008

Autor

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